El Gobierno Santos va en picada, ya es evidente su desgaste y el rechazo que le genera a los colombianos. No se trata solamente del 16% de imagen favorable del Presidente, según la última encuesta de YanHaas, el descontento de los colombianos corresponde a una realidad que va en detrimento de su calidad de vida y su bolsillo. Los colombianos estamos cansados de un gobierno que ha abusado del Estado.

El Presidente Santos cree que la paz se puede comprar, y como es su única apuesta, se ha dedicado a repartir contratos para asegurar el comité de aplausos, no hay santista sin contrato; la Unidad Nacional depende de la repartija del presupuesto y de los puestos; y los titulares de prensa, que resaltan la labor del Ejecutivo, son una contra prestación a la millonaria pauta oficial.
Las almendras de Palacio son apenas una caricatura del derroche oficial. El déficit para 2016 puede superar los 30 billones de pesos calculados por el propio Gobierno y situarse en 50 billones, debido al alza del dólar y la caída del petróleo. No solo es escandalosa la cantidad, sino que la mayoría de los contratos son para personas cercanas al gobierno. A eso en otras partes lo llaman corrupción.
Por mencionar un caso, hablemos de los Cárdenas Santamaría, familia de funcionarios y contratistas. Mauricio es Ministro de Hacienda, el que maneja la chequera para ponerlo en términos santistas, se saca ridículas “selfies” viajando en económica y habla de Austeridad Inteligente y socialización del gasto público. Ha sido protagonista de famosos escándalos de corrupción como Dragacol, de la cuestionada venta de Isagen y ha sido miembro de la junta de Ecopetrol por 8 años, debe tener bien claro qué paso con Reficar y porqué perdimos 4 mil millones de dólares.
Su hermano Jorge Hernán -a través de su firma Oportunidad y Estrategia- ha contratado con el Estado, durante el gobierno Santos, más de 2.447 millones de pesos, sin contar su participación en la Unión Temporal Asesoría y Gestión que le ha vendido al Gobierno más de 18 mil millones de pesos en bienes y servicios, ahora suena para Rector de la Universidad Nacional. Por si fuera poco, su hermana Patricia es la actual Embajadora de Colombia en Méjico.
El Ministro Cárdenas, por orden del Presidente, ha sido el administrador de la fiesta, pero también será el encargado de pasarnos la cuenta a través de la reforma tributaria. Serán los colombianos más pobres los encargados de pagar el derroche y los abusos del gobierno Santos.
Lo que queda claro es que la apretada del cinturón y el recorte en el gasto público, tan cacareado por el presidente Santos, no afecta a los Cárdenas Santamaría, para ellos si hay puestos y contratos. La verdad es que con estos hechos desestimulan a los colombianos a pagar impuestos, no es un buen ejemplo. Tampoco lo es que Tomás González, Ministro de Minas, contrate con el Gobierno, a través de la firma de su esposa, más de 5 mil millones de pesos.

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