“El caso de Carreño, secretaria del director del CTI”

A finales de julio del año pasado, en medio de una operación anticontrabando en el aeropuerto el Dorado, fue capturada la funcionaria de la Fiscalía, Carmen Sofía Carreño Daza. Intentaba ingresar al país, proveniente de República Dominicana, más de un millón de dólares en efectivo, de manera ilegal. El anuncio de su captura lo hizo el presidente de la República, Juan Manuel Santos. Carreño, secretaria privada del director del CTI, Danny Julián Quintana, estaba en compañía de su esposo y su hija. Según fuentes en el proceso, habría viajado a ese país al menos cuatro veces en los últimos seis meses.

Según la Unidad Investigativa del periódico El Tiempo, en un artículo publicado el 6 de Septiembre de 2015, Carreño hace parte de una gigantesca red de lavado de activos que opera desde República Dominicana y blanquea dinero de carteles del narcotráfico, entre ellos el de Sinaloa.

Sofía Carreño, según funcionarios de la Fiscalía, era una persona muy cercana al señor Quintana. Antes de ser su secretaria privada como Director del CTI, había trabajado con él, paradójicamente, en la Dirección de Lavado de Activos de la Fiscalía. No obstante, tras la sorpresiva captura de su Secretaria, Quintana manifestó: “No es una persona de mi confianza. Solo adelantaba funciones asistenciales, me refiero a la recepción de correspondencia y llamadas.”

Llama la atención que si Quintana no confiaba en Carreño  la haya llevado como su secretaria privada al CTI, tras haber trabajado con ella anteriormente. También es extraño que el Director del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, que tiene entre sus funciones investigar el lavado de activos en el país, no haya siquiera sospechado de su asistente privada a pesar de que ésta viajó, en menos de seis meses, cuatro veces a la isla caribeña. Viajes que superan la capacidad de una persona que, según él, se dedica a recibir correspondencia y atender llamadas.

Sigue pareciéndome muy raro que la red de lavado de activos haya infiltrado a la Fiscalía y no se hayan dado cuenta. A Quintana le pasaron el tocino por las narices y no lo olió. Lo anterior permite suponer dos sencillas hipótesis, sin ser yo director del CTI, o Quintana estaba involucrado, espero que no, o es incompetente para el ejercicio del cargo. No puede ser que la secretaria privada del funcionario encargado de investigar el lavado de activos en Colombia, blanquee dinero del narcotráfico y éste se mantenga en su cargo como si nada. En todo caso las autoridades deben investigarlo.

Debo decir que tras haber solicitado que investigaran a Quintana, éste me denunció en la Corte Suprema por injuria y calumnia. Yo daré las explicaciones a que haya lugar, si así lo requiere el alto tribunal, pero me sostengo en lo dicho. La Fiscalía de Montealegre huele a podrido, por suerte ya se va.
@SHOYOS

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